El camino de Nefferty Santiago: de NJIT al Top 50 de mujeres líderes de Nueva York
Nefferty Santiago ’95, ’99 aún recuerda sus primeros días en NJIT como parte del programa Educational Opportunity Program (con siglas en inglés EOP) y su campamento académico intensivo de ocho semanas, que le mostró las exigencias de la vida universitaria.
"Venir de una pequeña escuela secundaria católica para niñas en Union City y asistir a NJIT fue un choque cultural", dijo. "EOP fue intenso: vivir en el campus, mantener un horario riguroso e incluso compartir un teléfono en el pasillo para llamar a casa. Pero EOP me brindó una comunidad. Estaba con otros estudiantes latinos y eso me brindó tranquilidad. EOP me proporcionó una sólida base académica, además del bono de la comunidad y amistades duraderas".
Santiago obtuvo su licenciatura en ingeniería civil y más adelante cursó su maestría en gestión de ingeniería en NJIT. Actualmente es la Jefa de Resiliencia Empresarial para las Américas en Marsh McLennan, una compañía Fortune 500 y la firma líder mundial en servicios profesionales en las áreas de riesgo, estrategia y personas.
Antes de unirse a Marsh McLennan, Santiago se desempeñó como oficial de continuidad de negocios para Prudential International Insurance. Al inicio de su carrera trabajó para AT&T y Verizon Wireless, donde adquirió experiencia en gestión de crisis, continuidad de negocios, gestión de riesgos y gobernanza corporativa.
Este verano fue nuevamente reconocida e incluida entre las Top 50 Women Leaders of New York City para 2025 por Women We Admire.
Los padres de Santiago emigraron de Ecuador en busca de mejores oportunidades y con el deseo de dejar a sus hijas como herencia una educación. Su inquebrantable fe en el poder de la educación moldeó su camino. Uno de los principios más importantes que lleva de su crianza es el dicho: "Si vas a hacer algo, hazlo bien hecho, sino no lo hagas".
Desde sus raíces ecuatorianas, pasando por sus compañeros del EOP, hasta sus profesores en NJIT, Santiago ha tenido el privilegio de contar con muchos mentores, pero uno que se destacó para ella fue el profesor Harold Deutschman.
"No era buena para tomar exámenes y cuando tuve dificultades académicas, el Dr. Deutschman vio potencial en mí", recordó. "Me ofreció un trabajo como tutora de estudiantes preuniversitarios de STEM. Esa experiencia aumentó mi confianza y, en la graduación, él mismo me entregó el diploma, le dio la mano a mi padre y dijo: ‘Puede estar orgulloso de ella’. Ese momento reforzó el poder de la mentoría. Su apoyo me dio fuerzas para seguir esforzándome".
Deutschman se retiró en diciembre de 2013 después de 45 años de servicio. Durante su carrera, investigó en el área de sistemas de transporte y ayudó a ser pionero en los programas preuniversitarios de NJIT, guiando a estudiantes hacia la universidad y carreras en STEM. En 1999 recibió el prestigioso White House Award for Mentoring Minorities to Careers in Engineering, entregado por el presidente Clinton.
Mis aspiraciones siempre han estado impulsadas por los valores de mi familia.
Proveniente de una comunidad mayormente latina en el condado de Hudson, navegar el mundo corporativo al inicio de su carrera fue un reto. "Uno se siente muy pequeño al empezar, a menudo siendo la única mujer y latina en la sala", dijo. "Fue difícil y competitivo.
"Sin embargo, nunca había reflexionado sobre cómo navegué ese entorno como latina hasta esta entrevista. Mis aspiraciones siempre han estado guiadas por los valores de mi familia. Nos animaban a soñar en grande y nos enseñaron que nada es gratis: hay que trabajar duro y dar siempre el 100%", afirmó. "Como latina de primera generación, me apoyé en las habilidades que aprendí al navegar entre dos mundos, el latino y el estadounidense. No perder de vista esas habilidades ni nuestra herencia latina es muy importante para mí y mi esposo. Nos esforzamos por inculcar las mismas tradiciones y valores en nuestras hijas: ética de trabajo, perseverancia y resiliencia".
Aprendió a captar matices que solo se adquieren al unir distintos orígenes culturales. "Comprender las normas de diferentes contextos me ayuda a conectar con las personas y a liderar con empatía. Lidero con el corazón, pero también con los datos, porque esa es la ingeniera en mí. Mi objetivo es inspirar y liderar con el ejemplo: trabajando duro, mostrando compasión y superando los retos con soluciones basadas en hechos y propósito".
Su momento profesional decisivo llegó durante un viaje a Santiago de Chile, cuando le pidieron presentar a una empresa conjunta – en español. Aunque sabía comunicarse en el idioma, nunca había hecho una presentación técnica completa en español. Desarrolló el contenido en inglés, tradujo cada palabra, ensayó obsesivamente, entró en pánico en silencio… pero se presentó.
Después de una sesión de dos horas, el director ejecutivo se le acercó y le dijo: "Dígales a sus padres que deben estar muy orgullosos; no tiene acento". ¿Su momento más orgulloso? “¡Mami y Papi, lo hice bien!”
Santiago, nacida y criada en el condado de Hudson, viajó sola por primera vez a Sudamérica y superó todas las expectativas en esa presentación. "Fue un momento crucial que conectó mi cultura, carrera, educación y crianza", dijo. "Alimentó mi impulso de sobresalir en la carrera que elegí, con la confianza de saber que tenía algo que aportar, y lo estaba aportando a Latinoamérica, donde están mis raíces".
"¿Qué pienso sobre ser considerada una modelo a seguir? Esa es una pregunta difícil para mí porque yo misma busco modelos a seguir. Pero puedo ver cómo mi recorrido podría inspirar a otros”, comentó. "Es importante para mí dar un buen ejemplo a mi familia, a mis hijas y representar mi cultura con orgullo.
"Cuando pienso en ser una modelo a seguir para otras latinas en STEM, me hace reflexionar sobre mi recorrido, lo que he aprendido en el camino y cómo puedo retribuirlo de la mejor manera. Latinas continúan estando muy subrepresentadas en las áreas técnicas. Hasta el día de hoy, todavía hay momentos en los que sigo siendo la única latina en la sala".
Enfatiza que aún queda mucho por hacer para aumentar el número de mujeres latinas en las industrias de la ingeniería, ya que solo el 2% conforma la fuerza laboral.
"Me siento impulsada a hacer más, a abogar más, a defender y seguir ejemplificando los valores fundamentales que aprendí en NJIT: excelencia, integridad, responsabilidad social, colaboración y valentía".
¿Su consejo para jóvenes latinas que trabajan para conseguir carreras en STEM?
“Como una chica introvertida que comenzaba en NJIT, nunca imaginé que estaría liderando en una carrera que me apasiona. Ser entrevistada por mi alma mater es un momento que cierra el círculo; es un honor y profundamente humilde. Es un recordatorio de que con valentía, determinación y un buen sistema de apoyo, todo es posible.
“El éxito rara vez sigue un camino lineal. Espera tropiezos en el camino, no te desanimes. Cometer errores es parte del viaje, y está bien. Tu herencia es tu superpoder: abrázala. Persigue tus sueños con pasión implacable. Apóyate en la sólida base que heredaste como latina, y luego retribuye inspirando a otros".